La comunicación se define como la transmisión de señales mediante un código común al emisor y al receptor. Esa transmisión se produce en infinidad de situaciones y ámbitos, entre ellos el ámbito empresarial. La comunicación empresarial se divide en dos vertientes: Comunicación externa y comunicación interna.

Comunicación externa e interna

La comunicación externa es aquella que se establece entre la empresa y los sujetos relacionados con la misma como son: Clientes, proveedores, competencia, intermediarios, medios de comunicación y público en general. Este tipo de comunicación va dirigida a crear, mantener o mejorar la relación con los diferentes públicos, así como proyectar una buena imagen de la compañía, entre otros. Por otro lado, la comunicación interna es la que se establece entre la empresa y el cliente interno, es decir, entre empresa y trabajadores o entre los propios trabajadores. Surge para responder a las nuevas necesidades de las compañías tales como la motivación del equipo humano o la gestión del talento.

Importancia en la empresa

La comunicación interna, probablemente es el tipo de comunicación más importante para la empresa, ya que la falta de comunicación dentro de la empresa conlleva consecuencias negativas de gran relevancia. Entre otros aspectos, la comunicación interna favorece aspectos como los siguientes:
  • Mejora en la efectividad de la empresa. Cuanta más información tengan los empleados, mejor harán su trabajo y se sentirán integrados plenamente en la organización, adquiriendo un compromiso con la misma.
  • Rapidez en la resolución de problemas. Las ideas y opiniones de los empleados ayudan a solucionar conflictos con mayor celeridad.
  • Aumento de la capacidad de respuesta. Una buena comunicación interna permite que la respuesta necesaria ante diferentes incidencias sea más rápida.
  • Promoción de la confianza y buenas relaciones entre empleados.
Dentro de la comunicación interna podemos hablar de comunicación horizontal y vertical. La primera es aquella en la que ambos sujetos (emisor y receptor) pertenecen al mismo nivel jerárquico. En cambio, en la comunicación vertical, no ocupan el mismo nivel de jerarquía, dando lugar a comunicación descendente (desde mandos superiores y directivos a sus subordinados) y comunicación ascendente que es justo el flujo de información inverso (de niveles inferiores a sus superiores). Las grandes compañías son sabedoras de que el primer público en el que tienen que pensar para seguir progresando y alcanzar el éxito es el equipo humano propio. Por ello, a lo largo de los últimos tiempos la tendencia de las empresas ha sido la de incrementar la inversión en esta materia lo que ha dotado de mayor importancia a los departamentos ocupados de la comunicación interna, haciendo especial énfasis en el establecimiento de un feedback efectivo con los empleados.

Consejos para mejorar

La clave para conseguir una óptima comunicación interna es llevar a cabo una adecuada planificación estratégica, estableciendo un buen plan de comunicación interna, valga la redundancia. El plan debe contar con las actividades necesarias para mantener buenas relaciones y estrategias y tácticas relacionadas con la comunicación dentro de la empresa y los objetivos que se pretenden alcanzar con ello. Hay varios aspectos importantes a tener en cuenta para elaborar el plan:
  • Hacer un chequeo de la situación inicial de la empresa.
  • No plantear las acciones sin consenso.
  • Ejecutar las acciones de forma eficaz, llevando un control para supervisar las mismas.
  • Llevar a cabo acciones grupales (desayunos, reuniones, encuentros, visitas, etc.).
  • Atención a las acciones formativas. Programar sesiones de coaching, seminarios, cursos, etc.
  • Realizar mediciones (encuestas, diagnósticos, etc.)
  • Utilizar la premisa: Comunicación “de ida y vuelta”.
Hay que tener muy en cuenta el equipo humano de la empresa ya que se trata de la principal herramienta para la mejora de la competitividad. La comunicación dentro de ese equipo humano es esencial para que los miembros del equipo se impliquen y tomen conciencia de que son parte de la organización y sólo de esa manera se afianzará el futuro de la empresa. El sistema de RRHH Control Laboral favorece la comunicación interna de la empresa. Con ella la empresa no sólo dispondrá de un sistema de registros horarios para cubrirse ante las obligaciones legales, también dispondrá de una potente herramienta con la que gestionar vacaciones, bajas o incidencias dentro de la empresa.
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